HAN LLEGADO MIS MACOLLAS
El mejor regalo que podía recibir esta mañana de finales de mayo, me lo ha traído hoy correos, antes desayunar. Dos cajas llenas de macollas, llenas de latidos de patio. Un sueño de macollas con 113 ramas convertido en verdad de la que se toca, se acaricia, se abre, se lee, se rememora y se siente. Así espero criar a este, hoy neonato literario: con el mismo amor que lo he engendrado y entregarlo a su disfrute entre todas aquellas personas que lo deseen. Bienvenidas sean las macollas al patio lleno de latidos En este teclado y dentro de este PC nacieron todos los poemas, el boceto de lo que hoy es ya una realidad